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martes, 6 de mayo de 2014

Giotto and a not so-devilish face / Giotto y una cara no tan diabólica

   A principios de Noviembre del año 2011, se difundía por los medios de comunicación tanto impresos como en Internet, la noticia de que habían encontrado una cara oculta en las nubes en un fresco de Giotto pintado en 1290 para la basílica de San Francisco de Asís.

  La noticia fue proporcionada por el fraile franciscano Enzo Fortunato y estudiada por la medievalista y experta en la orden franciscana Chiara Frugoni. Ambos identifican el rostro con el de un diablo de nariz ganchuda, ojos hundidos y dos cuernos oscuros.

   El supuesto rostro diabólico aparece en las nubes que configuran el lugar celestial donde ha subido ayudada por ángeles el alma de san Francisco, cuyo cuerpo reposa en la parte inferior y es llorado y velado por sus discípulos:




   Como la cara no es lo suficientemente diabólica -a pesar de la descripción- no presenta nariz ganchuda, ni barba bifurcada, ni cuernos, salvo unas sombras que conforman las nubes y ayudan a definir este perfil entre las mismas; se ha difundido igualmente en la web una transformación necesaria y retocada por ordenador para convertir el rostro en algo totalmente maligno. Esta es la imagen:



   Cuando Giotto pintó diablos en su obra les proporcionó, de acuerdo con la iconografía diabólica emparentada con la de los judíos: nariz ganchuda, barba marcada y cuernos; además de tener color oscuro. Así lo pintó en la Capilla Scrovegni de Padua, aconsejando a Judas la entrega de Cristo. Esta diablo asesor presenta los rasgos propios de los demonios pintados por el maestro italiano, que también se repiten en otra escena de la historia de san Francisco, donde aparece el santo expulsando a los demonios de Arezzo. En comparación al rostro pintado entre las nubes, esta imagen es mucho más temible y diabólica frente a la otra cara más apacible.




   El hecho de que la cara esté escondida entre las nubes y haya pasado desapercibida hasta la actualidad, no es suficiente argumento para identificarla con un diablo. También está escondido entre los cúmulos el caballero que pintara Mantegna en el San Sebastián de Viena (1457-58) y no es el Maligno y tampoco lo son las caras que aparecen en el mismo marco, también pintadas por este artista italiano, como un trompe l'oeil en el cuadro El Jardín de los Vicios (c. 1500-1503). Teniendo en cuenta, además que la iconografía de esta última obra favorece más la presencia diabólica frente al tema glorioso de la muerte de san Francisco.

  Incluímos en las siguientes imágenes el caballero nefelibata del San Sebastián mencionado, y las caras ocultas entre nubes del Jardín de los Vicios, ambas obras del artista del Quatrocentto italiano:

El detalle del jinete y su ubicación en el conjunto se aprecia en el siguiente link:














Este último detalle puede apreciarse en su conjunto en el siguiente link:
http://www.deyave.com/Arte/Pintura/Mantegna/Minerva.gif

   Volviendo a la cara de Giotto, la posible explicación textual que no iconográfica, que aclara la presencia del diablo en el Paraíso, que es donde está este supuesto rostro diabólico, es que «En el Medievo se tenía la creencia de que en el cielo habitaban indistintamente ángeles y demonios. Los primeros, llevaban las almas de los justos al Paraíso; los segundos, atraían las de los condenados»; según información proporcinada por el padre franciscano Enzo Fortunato, quien dice que es más una tradición popular sin apenas plasmación textual.

   Esta tradición oral propia por tanto de la mentalidad popular y no de la religión ortodoxa, no adquiere forma en el arte ni en la creación iconográfica; por el contrario -y esto es muy importante- la supuesta cara diabólica aparece en un tema glorioso cual es la muerte del santo y la llegada del su alma al cielo. Desde la propia vida de Cristo y el triunfo de éste sobre la muerte con el sacrificio en la Cruz y la Resurrección, las posteriores escenas del ciclo glorioso no incluyen la presencia del diablo, personaje derrotado con el sacrificio redentor. Así no aparece Satanás en la Visitatio Sepulcri, ni en el Noli me Tangere, ni en la aparición de Cristo a su madre, ni en la escena de los discípulos de Emaús, por citar episodios de este ciclo conocidos y representados abundantemente en el arte medieval.

   Por mi parte opino que este rostro entre nubes que definen el Paraíso y acogen el alma del santo recién fallecido, contribuyen a humanizar el cielo, y puede ser un rostro angélico o un juego estético como un trompe l'oeil querido por Giotto sin mayor intención iconográfica.

  Y a pesar de la extraordinaria difusión mediática de esta cara y su identificación con un diablo, no se sientan decepcionados porque no lo sea, porque diablos en el arte hay muchos, muchísimos, no tienen más que echarle un vistazo a este libro:

https://play.google.com/store/books/details/Esperanza_Aragon%C3%A9s_Estella_Y_L%C3%ADbranos_del_Mal?id=QTcPAQAAQBAJ

Gracias¡¡¡


***

   At the beginning of November 2011, the news spread, in print as well as over the Internet, that a hidden face had been found in the clouds in a Giotto fresco painted in 1219 for the basilica of St. Francis of Assisi.

See the following link among others.

   The news was first released by a Franciscan friar, Enzo Fortunato, and studied by the expert in medieval art and the Franciscan order, Chiara Frugoni. Both identified the face as that of a devil with a hooked nose, sunken eyes and two dark horns.
The supposed devil’s countenance appears in the clouds making up the heavenly spot to which Saint Francis’ soul has just risen aided by angels. His body lies in repose in the lower part of the fresco with his crying disciples keeping vigil.




   Despite the description, the face has neither a hooked nose, a forked beard nor horns but some shadows which make up the cloud and help to define the profile amongst the same. As it is not sufficiently devilish, a necessary transformation has likewise been released on the web, touched up by computer to change the face into something completely evil. This is the image:







   When Giotto painted devils in his works, he provided them with a hooked nose, prominent beard and horns as well as a dark colouring, in accordance with the iconography of devils related to that of Jews. This is how he painted the devil, in the Scrovegni Chapel in Padova, counselling Judas in the betrayal of Christ. This devil cum advisor has the features particular to the demons painted by the Italian master, which are repeated in another scene of the history of Saint Francis, in which the saint appears expelling the demons from Arezzo. In comparison with the face painted among the clouds, which is quite placid, it is much more fearsome and devilish:






   The fact that the face is hidden among the clouds and has remained unnoticed until the present, is not sufficient reason to identify it as a devil. The horseman which Mantegna painted in his San Sebastian of Vienna (1457-58) is also hidden among the cumulus clouds but he is not the Evil One and neither are the faces which appear in the same setting, also painted by Mantegna as a trompe l’oeil, in  Minerva Expelling the Vices from the Garden of Virtue (c. 1500-1503). We must also take into account that in the iconography of this latter work the presence of the devil is much more appropriate than in the glorious theme of the death of Saint Francis.

   The following images show us the horseman wandering among the clouds in the afore-mentioned San Sebastian and the faces hidden among the clouds in Minerva Expelling the Vices from the Garden of Virtue, both works of the Italian fifteenth century artist.















   The horseman and his position in the painting can be appreciated at the following link:















   This detail and its position in the painting can be seen at the following link:
http://www.deyave.com/Arte/Pintura/Mantegna/Minerva.gif

  Getting back to the face painted by Giotto, a possible textual explanation –but not iconographic – of the presence of the devil in Paradise, which is where this supposed devil’s face is, is supplied by the Franciscan father Enzo Fortunato. According to his information: “In Medieval times, the belief existed that the heavens were populated by both devils and angels. The latter brought the souls of the just to Paradise while the former attracted those of the condemned.” He adds that it was a popular tradition with scarcely any textual expression.

   This oral tradition belongs to the popular mentality and not to orthodox religion and takes shape neither in art nor in iconographic creation. On the other hand, and this is an important point, the supposed devil’s face appears in a glorious theme which is the death of the saint and the arrival of his soul in heaven. From the life of Christ onwards, and his triumph over death in the Sacrifice on the Cross and the Resurrection, later scenes of the glorious heavens do not include the presence of the devil, who was defeated in the sacrifice of the Redemption. So it is that Satan does not appear in the Visitatio Sepulcri nor in the Noli me Tangere, nor in the apparition of Christ to his mother, nor in the scene of the disciples of Emmaus, to cite some episodes of this cycle well known and abundantly represented in medieval art.
   In my opinion, this face among the clouds which frame Paradise and receive the soul of the recently deceased saint contributes to humanise heaven and could be the face of an angel or an aesthetic game like the trompe l’oeil favoured by Giotto, without any ulterior iconographic intent.
   However, despite the extraordinarily widespread diffusion of this face and its identification with the devil, you need not feel deceived if it is not one as devils in art there are many! You need look no further than this book:

https://play.google.com/store/books/details/Esperanza_Aragon%C3%A9s_Estella_Y_L%C3%ADbranos_del_Mal?id=QTcPAQAAQBAJ

 Thank you!!!


2 comentarios:

  1. Esas nubes "caballerescas" de Mantegna son verdaderamente preciosas. En cuanto a Giotto, creo que tienes toda la razón, y que no pretendió representar al demonio en su nube.

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  2. Si, gracias Mikel, en realidad te debo a tí el conocimiento de la noticia y también el uso de la palabra "nefelibata" todo un cultismo como dice el DRAE.
    Por mi parte opino que porque haya pasado desapercibida esta cara hasta ahora no quiere decir que sea diabólica; escondida está al igual que otros rostros y figuras que pretenden ser una imagen engañosa más que un diablo escondido. En cualquier caso parece que Giotto fue el primero en pintar este tipo de trompe l'oeil.

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